HAMBRE, DE SU PRESENCIA. Texto bíblico Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Mateo 5.6 reflexion: La sensación de tener hambre y sed, por más desagradable que sea, es algo que cumple un rol indispensable en el buen funcionamiento del cuerpo. Nos alerta al hecho de que nuestras reservas de energía están bajas y deben ser repuestas. Nos insta a procurar alimentos y bebida para satisfacer las necesidades elementales de nuestro ser. De no sentir hambre correríamos el peligro de ser negligentes y alimentar incorrectamente nuestro cuerpo. Podemos trasladar esta observación al mundo de las cosas espirituales. Es por medio de las sensaciones de necesidad que nos sentimos impulsados a buscar de Dios aquellos elementos que son necesarios para nutrir nuestra vida espiritual. Por esta razón, Cristo podía decir que aquel que tenía hambre y sed de justicia era “bienaventurado”, pues su necesidad abría el ca...